Lancaster

School development plan

Durante el año de 2013 un grupo de personas representando todos los sectores de la comunidad elaboraron una visión de cómo querían ver la escuela en el año 2020. Los documentos fueron difundidos entre la comunidad para su retroalimentación y se incorporaron los comentarios y sugerencias recibidos.

Identidad

La Escuela de Lancaster es una comunidad de aprendizaje en constante evolución. Por medio de una construcción colectiva se ofrecen oportunidades para crecer y compartir con una actitud de apertura y autocrítica.
Reconoce la importancia de la contribución de cada persona en su desarrollo como institución educativa singular. Está constituida, en primer lugar, por alumnos, personal y padres de familia y se extiende a otras personas vinculadas con el proyecto escolar.
Sus miembros conocen, cultivan y se identifican con la misión de la escuela, con profundo orgullo de pertenencia, y ponen en práctica sus valores. A través de las relaciones interpersonales, la comunidad da soporte al desarrollo individual en múltiples áreas de la actividad humana, con responsabilidad y en el marco de una ética de cuidado. La comunidad entabla una interacción dinámica con su entorno social y ambiental de carácter proactivo, respetuoso, integrador y solidario.
La Escuela de Lancaster es un modelo formativo y organizacional autónomo, que logra su misión fomentando las sinergias y que resuelve los problemas con orden y creatividad. Comparte sus experiencias de éxito, resultado de sus procesos de investigación e innovación y del uso de herramientas de vanguardia, dentro de un marco de desarrollo sustentable. De igual manera incorpora las mejores prácticas de los modelos educativos y organizacionales nacionales e internacionales actuales que son congruentes con su filosofía.

Currículo

El currículo se constituye en un conjunto dinámico de experiencias que permiten desarrollar valores, criterios, aprendizajes, creencias y habilidades útiles en la construcción del mundo para cada alumno. Es el resultado de un proceso proactivo y propio de la institución, en constante evolución, que se apoya en los programas que reflejan la identidad, misión, valores y filosofía de la escuela.
Existe una continuidad y congruencia curricular desde Preescolar hasta Bachillerato, que fomenta una formación equilibrada, dando igual importancia al desarrollo científico, humanístico, lingüístico, artístico, físico, social, emocional y personal. El currículo se enriquece con una variedad de recursos y actividades, haciendo uso óptimo de las tecnologías de información y comunicación, que permiten que cada miembro de la comunidad descubra y despierte su potencial.
Los alumnos son corresponsables y desempeñan un papel activo en su proceso de aprendizaje; junto con sus maestros lo adecuan a sus características individuales. Aprovechan la flexibilidad en el currículo para perseguir sus propios intereses y desarrollar sus habilidades, en el nivel de su elección, y así prepararse para las siguientes etapas de su vida.
Los maestros son, en primer lugar, formadores de seres humanos, guiados por el Perfil del Aprendiz, utilizando un amplio rango de estrategias pedagógicas que los ubican como facilitadores y guías, más que como instructores.
Los padres de familia apoyan de manera activa los procesos de enseñanza y aprendizaje, a través de una comunicación y participación estrecha con la escuela.
Se evalúan elementos cualitativos y cuantitativos de todos los aspectos del desarrollo integral de los alumnos, de manera formativa y sumativa, a partir de una pluralidad de estrategias e instrumentos. Se utiliza la autoevaluación, la evaluación por pares, la evaluación a cargo del maestro y la evaluación externa.

Laboral

La Escuela de Lancaster es un lugar de trabajo incluyente y libre de discriminación en donde la individualidad de cada miembro del personal se respeta y se fortalece.
Se integra como una comunidad de aprendizaje que fomenta la innovación y la creatividad, el liderazgo y la evaluación orientada a los objetivos; esto permite a través del tiempo la toma de mayores responsabilidades dentro de la estructura funcional de la institución. Promueve el bienestar y el desarrollo profesional, personal y social, tomando en cuenta el interés personal e institucional así como las habilidades individuales.
El personal de la escuela refleja la multiculturalidad de un mundo globalizado sin perder de vista las raíces mexicano-británicas de nuestra comunidad. Está convencido de la misión y filosofía de la escuela y lo manifiesta con un alto compromiso con el proyecto. Es receptivo a nuevas ideas y métodos, sensible a las necesidades individuales de los alumnos y colegas, y valora el trabajo colaborativo. Mantiene un constante deseo de aprender e investigar, mostrando siempre pasión y vocación para la educación.
La escuela acompaña a cada miembro del personal desde su ingreso, ofreciendo la supervisión, apoyo, capacitación y orientación necesarios para lograr su crecimiento integral, tanto humano como laboral.
La Escuela de Lancaster identifica, desarrolla y retiene el talento clave necesario para dar fortaleza y continuidad al proyecto educativo y aprovechar las oportunidades de renovación que le brinda la rotación de personal.

Infraestructura

La Escuela de Lancaster cuenta con espacios físicos y recursos virtuales que le permiten cumplir su misión y se aprovechan al máximo gracias al cumplimiento de políticas institucionales.
Las instalaciones y la plataforma tecnológica son seguras, funcionales, eficientes, incluyentes y sustentables. La Escuela de Lancaster incorpora y actualiza la tecnología y los materiales didácticos pertinentes para satisfacer las exigencias del currículo.
La escuela es un centro cultural que abre sus puertas a su comunidad y a los vecinos. Como extensión de su proyecto educativo, ofrece oportunidades de aprendizaje a niños, jóvenes y adultos. Es parte de una red educativa que establece vínculos sólidos y duraderos con la comunidad local, nacional y global.
Para operar en forma transparente y eficiente, dispone de los sistemas de gestión necesarios para manejar y comunicar la información académica y administrativa de manera oportuna, segura y precisa.

Operación

La Escuela de Lancaster es una comunidad abierta y democrática que opera a través de su propio modelo de calidad en un ambiente predominantemente participativo que identifica e institucionaliza toda mejora que de forma continua aportan tanto los equipos de trabajo como los miembros de la comunidad.
Sus miembros entienden la operación gracias a una clara comprensión de sus derechos, responsabilidades y roles, así como por la transparencia en la toma de decisiones de los órganos de gobierno de la institución. Todos sus miembros asumen la responsabilidad por los resultados alcanzados: se tolera el error pero se capitaliza con aprendizaje.
Existen medios y canales de comunicación funcionales que permiten a la comunidad interactuar y participar en la vida de la escuela. La institución cuenta con los mecanismos de administración del conocimiento que aseguran su continuidad operativa.
Una planeación cuidadosa asegura un presupuesto adecuado para cubrir las necesidades de cada área y los mecanismos para incorporar innovaciones. Los proyectos y programas se cumplen eficazmente gracias a una ejecución apegada a las políticas y procedimientos actualizados, que son conocidos por toda la comunidad. Se evalúa en forma sistemática el impacto de proyectos y programas en forma interna y externa para impulsar una cultura de mejora continua.