Nuestra Filosofía

La Escuela de Lancaster fue fundada hace treinta años por un grupo de padres de familia preocupados por ofrecer una educación personalizada y bicultural (anglo mexicana) a sus hijos. En estos treinta años el proyecto educativo se ha consolidado y desarrollado sobre tres principios fundamentales: la celebración de la diversidad, la educación como un proceso integral para toda la vida y la escuela como comunidad de aprendizaje.

El gran reto en la vida es ir descubriendo y construyendo nuestra propia identidad lo que nos hace lo que somos y que nos permite hacer contribuciones únicas al mundo. La tarea de la escuela es propiciar las condiciones para dejar florecer esta identidad y dar lugar a cada persona a valerse por sí mismo. En este sentido respetamos a la diversidad del ser humano, que se vive en la escuela desde la convivencia con maestros de diversos países y culturas hasta la inclusión de niños con discapacidades intelectuales en los salones de clase.

Einstein dijo una vez que “no todo lo que cuenta se puede contar, y no todo lo que se puede contar cuenta”. La tendencia a nivel mundial en la educación durante los últimos 20 años ha sido una obsesión, cada vez más singular, con lo medible. Nosotros creemos, igual que Einstein, que hay muchas cosas que aprenden los niños en la escuela que son imposibles de medir pero que son muy importantes para la vida. Así es que buscamos que los alumnos desarrollen las habilidades personales y sociales que les van a permitir encontrar y disfrutar satisfacción y felicidad en sus vidas en un sentido muy humano.

Muy importante para nosotros es que el proceso educativo es un proceso social, el cual involucra a todos los miembros de la comunidad escolar: alumnos, maestros, padres de familia y personal administrativa. La escuela es una asociación civil en la que todos los padres de familia tienen voz y voto pero nuestro concepto de comunidad va mucho más allá. Invitamos a todos los miembros de la comunidad a participar, de la manera apropiada, en las actividades de la escuela y en el propio desarrollo de la misma. Todos pueden ser escuchados, todos pueden contribuir y por supuesto todos conllevan la responsabilidad que acompaña la participación.

En este contexto la Escuela de Lancaster tiene como misión formar personas responsables, respetuosas, tolerantes, solidarias y cooperadores, que son informadas y quienes tienen una alta capacidad de pensamiento crítico, una gran curiosidad intelectual y las herramientas para ser autónomos en su proceso de aprendizaje; que tienen una visión amplia del mundo, que defienden lo que creen pero que están abiertas a otras formas de pensar; que saben escuchar, expresar sus ideas y luchar por una causa. Sobre todo buscamos ser una comunidad que se preocupa por sus miembros, que les cuide y que les dé importancia como seres humanos.

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