EL GRADUADO DE LANCASTER

La Escuela de Lancaster es, ante todo, una comunidad, en la que todos sus miembros podemos y debemos ser aprendices en la búsqueda de nuestra propia identidad.  Aceptamos que esto es un proceso sin fin que implica desarrollar tres aspectos fundamentales de nuestro ser:

el ser pensante, que está informado y cuestiona su conocimiento y su comprensión del mundo, con la capacidad de plantear las preguntas que promueven el aprendizaje

Informado – tiene una comprensión amplia y profunda del mundo y de las personas que lo habitan

Pensador crítico – aplica y procesa el conocimiento y la comprensión para identificar, plantear y abordar problemas, así como tomar decisiones éticas y razonadas

Investigador – desarrolla su curiosidad natural y el amor por el aprendizaje en una búsqueda constante para encontrar respuestas a sus propias preguntas y las de los demás

Comunicador – comprende y expresa ideas e información con confianza y creatividad en una variedad de estilos

Independiente – es autónomo y seguro para tomar decisiones y llegar a conclusiones en el proceso de aprendizaje

 

 

el ser social, que muestra responsabilidad y solidaridad, preocupándose por los demás y por su entorno, e interactuando en forma proactiva con ellos para hacer el mundo un mejor lugar para vivir

Responsable – muestra conciencia en torno a sus acciones y acepta las consecuencias de las mismas; limita su conducta en función de esto

Respetuoso – valora y muestra consideración por la identidad, los sentimientos, la dignidad y los derechos de los otros

Tolerante – celebra la diversidad y respeta las ideas, creencias, valores y costumbres de los demás, evitando la discriminación

Solidario – base las relaciones en la interdependencia moral y la confianza, y actúa con compasión y compromiso para lograr una diferencia positiva en las vidas de los demás y en el medio ambiente

Cooperador – muestra buena disposición para colaborar con los demás y lo hace de forma eficaz

 

 

el ser espiritual, que nos permite conocer a nosotros mismos y ejercer control sobre nuestro destino a través de la conciencia, actuando siempre con honestidad y apertura

Equilibrado – encuentra un equilibrio sano entre el trabajo y el juego, mantiene las cosas en perspectiva y se esfuerza por desarrollarse de manera integral

Abierto – es receptivo a diferentes maneras de ver y entender el mundo y busca activamente las opiniones de otros como una vía de crecimiento personal

Honesto – actúa con integridad, asume la verdad y acepta sus propias limitaciones y errores

Íntegro – actúa con un fuerte sentido de justicia y equidad, y se guía por códigos éticos en la toma de decisiones

Audaz – aborda lo desconocido con confianza y optimismo, acepta y disfruta de ideas, situaciones y retos nuevos, e inspira a otros con su liderazgo

Para lograr lo anterior, buscamos fomentar tres capacidades básicas:

Tenemos que ser críticos, pero sobre todo auto críticos, tenemos que ser creativos y aprendices por vida, y tenemos que ser tolerantes y respetuosos.  Esta misión aplica a todos los miembros de la comunidad.